Primero llegaron las palabras
De adolescente escribía poesía, escuchaba heavy metal y llevaba camisetas desgastadas de las bandas que amaba. Era un adolescente maldito bastante aplicado.
Después, los poemas se convirtieron en canciones.
Desde los dieciocho años, y durante buena parte de mi vida adulta, escribí y toqué música original con distintas bandas.
Las palabras habían dejado de pertenecerme solo a mí: se habían encontrado con música, voces e ideas diferentes de las mías.
Habían empezado a cambiar.
